Débiles y Fuertes
Llamamos débil a aquel que se enamora.
Y extrañamente llamamos
Fuerte a aquel que se enamora
y logra vivir sin esa persona.
Pero luego
Llamamos débil a aquel que nunca olvida.
Pero entonces...
Si tal vez tener recuerdos de los que amamos
y hemos perdido, es más difícil,
que simplemente no tener recuerdos.
¿El débil que recuerda se convierte en fuerte
y el fuerte que ha olvidado se convierte en débil?
Llamamos fuerte a aquel que pisotea
los sentimientos de los demás.
Y débil a aquel que tiende su mano
al otro y acepta sus errores.
Decimos débil a aquel que ingenuo espera un regreso
que tal vez nunca llegue.
Y decimos que fuerte es aquel que piensa que,
tal vez las cosas eran mejores así.
Hoy me doy cuenta
que soy débil y fuerte,
fuerte y débil.
Soy débil por enamorarme.
Y fuerte....
por ser capaz de vivir sin esa persona.
Soy fuerte por no olvidar.
Y débil...
por haberlo intentado.
Soy fuerte, porque he pisoteado sentimientos,
pero soy débil, porque admití mi error..
Soy débil por esperar ingenua un regreso
que tal vez nunca llegue.
Y soy fuerte...
porque me consuelo, pensando que
tal vez las cosas fueron mejores así.
Pero...
¿Tú eres fuerte o débil?
O eres ambos.



