Ahora veo que no puedo cambiar,
tal vez es cierto lo que dijeron,
es mi forma de ser,
soy como soy,
así me he de quedar.
Sé que hay algo más,
hay algo allí que tiene miedo de salir,
sé que hay algo en mi interior,
que conoce el dolor,
pero aún cree en el amor.

¿Estoy haciendo mal al reprimirlo?
¿Estoy haciendo mal a los demás con mi dolor?
¿Mi forma de ser no es efectiva?
¿Tendré que cambiar mi opinión?
¿Estoy alejando a la gente?
¿Ya no entiendo del amor?

No...
aún lo entiendo,
conosco más que la otra parte del montón.
Conosco lo que es una llama,
la ardiente y de pasión,
conosco la incertidumbre de saber
si te ama o no.

Y a pesar de conocer tanto,
en mi vida no puedo aplicar,
ninguno de los consejos,
que muchas veces llego a dar,
olvida que lo sentiste,
sigue luchando por el amor,
no importa cuanto te duela,
algún día acabará el dolor.

Y es que es más fácil decirlo
que llevar a cabo la función,
es más fácil soñarlo,
que lograr cambiar de opinión.

Porque el mundo, sigue siendo mundo
y porque yo, sigo siendo yo.